Joya turística del estado de Florida, en los Estados Unidos, la ciudad de Orlando es un lugar fascinante que cuenta con muchos aspectos de interés que vale la pena destacar. Se trata de la sexta urbe en cuando a su tamaño en el entorno de Florida y la de mayores dimensiones que no cuenta con una zona costera. Hay mucho por conocer y disfrutar en plan turístico en Orlando justo como comentaremos en las siguientes líneas.

Al área central de la urbe de Orlando se le conoce como Downtown y con frecuencia es sometida a importantes trabajos de restauración para preservar su proyección urbana. Es una atracción turística por sí misma que no le pide nada a otros focos de interés lúdico en la ciudad como el Universal Orlando Resort, SeaWorld y el Walt Disney World Resort.

Y es que al mencionar a la ciudad de Orlando es inevitable relacionarla con  Disney World, el complejo de parques recreativos más famoso del mundo. Resulta comprensible que Orlando integre con la ciudad de Miami, capital del estado, el principal núcleo de atracciones turísticas en esta parte del territorio estadounidense.

En el lejano año de 1875 Orlando era una villa que apenas contaba con poco más de 85 habitantes. El lugar fue incorporado a la nación estadounidense en pleno siglo XIX con la construcción de un fuerte, el cual fue creado por las fuerzas militares estadounidenses para resistir los asedios de las tribus indígenas que habitaban la región. Con el paso de los años el número de habitantes de la población fue aumentando hasta darle forma a la diminuta comunidad de Jernigan, la cual fue desarrollándose en torno a Fort Galin.

Fue en el año 1857 que Jernigan cambio su nombre por el de Orlando y poco a poco fue aumentando su relevancia hasta convertirse en el lugar de Florida más transitado por los viajeros. Todo ello fue motivado en buena medida por el ambicioso proyecto de Walt Disney que, con la construcción de su complejo de parques recreativos y temáticos, le dio forma a un atractivo vacacional capaz de atraer a 25 millones de personas anualmente a un lugar cien por ciento fascinante y que antaño era una población estadounidense como cualquier otra, sin rasgos extraordinarios en su proyección turística.